lunes, 24 de agosto de 2009

Te quiero, te quiero mucho y te amo (parte 2)

Con la frase “te amo” se da una situación parecida (¿parecida a que flaco si acabas de empezar el post? Bueno salame, lee bien el titulo y fijate que este post es continuación de otro). Esta es una frase que ninguna chica (excepto psicópatas del amor, tema de otro post, que no son pocas) quiere escuchar en la primera cita pero menos quiere dejar de escuchar después del año de relación.
El problema con las construcciones gramaticales “te quiero”, “te quiero mucho” y “te amo” es que para los hombres y las mujeres significan, en general, cosas distintas. 
Para los hombres, decir “te quiero”, significa expresar que uno quiere a la otra persona, decir te quiero mucho significa que uno quiere mucho a la otra persona y decir te amo significa que uno esta enamorado de la otra persona, o sea, simple y llanamente, lo que el diccionario (que no leí) seguramente indica sobre el significado de estos términos.
Aunque siendo sincero cabe aclarar que hay ciertas circunstancias en que para el hombre el “te amo” tiene otro significado, a saber: 
Mientras uno tiene sexo (más aun sexo oral) 
Mientras uno esta por tener sexo
Mientras uno esta haciendo todo lo posible para tener sexo
Mientras uno cree que podría en una de esas a llegar a darse la remota posibilidad de tener sexo.
Cual es el significado atribuido por los hombres a esta expresión, en estas circunstancias? Ninguno, en estas situaciones, decir “te amo” es similar a decir “seguí así” o “por favor”, según el caso.
Ahora bien, como las mujeres y los diccionarios no se llevan, el significado que ellas atribuyen a estos términos dependen de tantas cosas (clima, época del año, día del mes, color de pelo de la chica, posición de saturno en la galaxia con respecto a Venus, etc) que lo debajo descripto es un simple intento de generalización.
Si uno le dice a una chica “te quiero”, durante los primeros meses de relación, esto significa un montón, significa que estas muy entusiasmado con la relación, que pensás que puede llegar a ser el amor de tu vida y que ooooooobviamente la aprecias mas allá de lo físico. Si uno dice la misma frase cuando una chica siente que se merece un “te amo”, un “te quiero” significa para ella que te da lo mismo la relación que tienen que la que tenés con un compañero de trabajo que entro hace dos semanas o con el diariero de la esquina de tu casa.
Decir “te amo” para la interpretación femenina, implica un compromiso casi atemporal o eterno, que solo puede ser superado por un “te casarías conmigo?”. Implica, que es ella lo que más te importa en el mundo, que es, ya definitivamente, el amor de tu vida y que de ninguna manera vos podrías sentir algo ni cercano por otro ser humano. De lo que “lógicamente” ella deduce, sin admitir prueba en contrario, que vos preferís pasar y hablar las 24hs del día con ella, antes que ver a un amigo, salir a tomar algo con conocidos, ir a trabajar, mirar la tele, leer un libro, ir al baño o incluso pensar por vos mismo. 
Y donde entra el “te quiero mucho”? Es acaso este conjunto de palabras un intermedio entre aquellos dos polos casi opuestos del “te quiero” y el “te amo”? A priori así parecería, pero nada mas alejado. El te quiero mucho para una mujer es la nada, el gris, el cero a la izquierda, es un boucher de 2x1 en Burger King que cuando llegas a la caja te das cuenta de que esta vencido. Cuando vos le decís a una chica te quiero mucho, por algún artilugio mental derivado de la genética, ella escucha “con vos esta todo bien pero no te amo y no te voy a amar”. El te quiero mucho es “mas que esto no me pidas” o el “para casamiento anda pensando en otro boludo”. Y dado que este blog esta echo por y para los solteros, recomendamos fuertemente, que nunca, pero nunca, le digas a una chica te quiero mucho. Decí te quiero, decí te amo (si te la bancas), o simplemente no digas nada, porque el día que le decís “te quiero mucho” a tu “pareja” es el día que empezó a buscar otro que le vuelva a dar esa esperanza de un “te amo” y porque no de un “te casarías conmigo”.

“bueno, esta bien pibe, me quedo claro que te quiero mucho no va, pero entonces?” 
Desde la basta experiencia que marca a los autores de este blog (¿?¿??¡?) nos inclinamos por dos opciones que el soltero puede elegir para su expresión oral (literal) del amor.
Opción 1: Vos (si, vos) que seguramente te la das del mas recio de oeste, debes, como la mayoría, ser totalmente reticente a decir “te amo” hasta que ya no queda otra salida. Esto es un error, porque para cuando no te queda otra salida, esas palabras significan para ella aun mucho mas de lo que hubiesen significado antes, cuando ya era obvio. 
La propuesta entonces es cambiar totalmente la estrategia y pasar al “te amo” compulsivo, quitarle valor a la frase, bastardearla, para que no signifique nada. Como funciona? 
Ejemplo: Te acercas a una chica en un bar, le preguntas el nombre, le preguntas que hace de su vida y….. PUM!! le tiras un “Te amo!!” y ahí nomás, como quien no quiere la cosa (A.K.A: de queruza) le seguís hablando de otra cosa, del clima, de lo lindo que le queda el rojo, de que tu ex te dejo por tu mejor amigo, blabla. 
Es vital seguir hablando de otra cosa, que el “te amo” no se convierta en un momento aparte, es decir, no des el tiempo que necesita una chica para escuchar lo que dijiste, pensarlo, razonarlo, pensar lo que te va a responder y decir “estas loco, borracho o tus viejos eran hermanos, tarado?”. Y si conseguís seguir de largo de esto y de ahi en mas tiras "te amo" aleatoriamente cada vez que la veas, tenés uno de los problemas mas grandes de la vida del soltero resueltos, el “te amo” pasa de ser tu mayor temor a tu carta de presentación. La expectativa que ella tiene por esta frase deja magicamente de existir, claro esta que no te salvas de "te queres casar conmigo?", pero con esto dos añitos tiras seguro. 
Hacer la del te amo compulsivo no te va a hacer ganar mas chicas (excepto, devuelta, psicópatas del amor), pero vas a estarte haciendo un bien si la relación prospera y un bien a la comunidad del soltero.

Opción 2: Quedo claro que si bien la opción uno es la que va (osea es todo), es para arriesgados y poco tímidos. La segunda posibilidad para safar del terrible momento de no saber que responder a una chica que te mira a los ojos después de decirte “te quiero” o “te amo” es, desde el principio de la relación, responder siempre la misma frase, que te sirve para expresar desde un “te odio” hasta un “sos lo mejor que me paso en la vida después de las oreo bañadas en chocolate”, y obviamente esa frase comodín es “yo también”, diga lo que diga ella, ya automatizado, y casi antes de que termine de hablar, decís “yo también” (cualquier similitud con la frase “tenés razón mi amor” que usan personas casadas de dudosa felicidad amorosa es pura coincidencia) y sin casi esfuerzo resolvés tambien el problema.

1 comentario:

  1. IM-PRE-SIO-NAN-TE!!!!
    Es DURÍSIMA la parte de "tenés razón mi amor".... y mas dura aún cuando ves a gente cercana (hermanos, amigos, etc.) siendo arrinconados sistemáticamente hasta llegar a esa posición, claudicando a lo Vercingetorix con tan desdichada frase.

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