Con la frase “te amo” se da una situación parecida (¿parecida a que flaco si acabas de empezar el post? Bueno salame, lee bien el titulo y fijate que este post es continuación de otro). Esta es una frase que ninguna chica (excepto psicópatas del amor, tema de otro post, que no son pocas) quiere escuchar en la primera cita pero menos quiere dejar de escuchar después del año de relación.
El problema con las construcciones gramaticales “te quiero”, “te quiero mucho” y “te amo” es que para los hombres y las mujeres significan, en general, cosas distintas.
Para los hombres, decir “te quiero”, significa expresar que uno quiere a la otra persona, decir te quiero mucho significa que uno quiere mucho a la otra persona y decir te amo significa que uno esta enamorado de la otra persona, o sea, simple y llanamente, lo que el diccionario (que no leí) seguramente indica sobre el significado de estos términos.
Aunque siendo sincero cabe aclarar que hay ciertas circunstancias en que para el hombre el “te amo” tiene otro significado, a saber:
Mientras uno tiene sexo (más aun sexo oral)
Mientras uno esta por tener sexo
Mientras uno esta haciendo todo lo posible para tener sexo
Mientras uno cree que podría en una de esas a llegar a darse la remota posibilidad de tener sexo.
Cual es el significado atribuido por los hombres a esta expresión, en estas circunstancias? Ninguno, en estas situaciones, decir “te amo” es similar a decir “seguí así” o “por favor”, según el caso.
Ahora bien, como las mujeres y los diccionarios no se llevan, el significado que ellas atribuyen a estos términos dependen de tantas cosas (clima, época del año, día del mes, color de pelo de la chica, posición de saturno en la galaxia con respecto a Venus, etc) que lo debajo descripto es un simple intento de generalización.
Si uno le dice a una chica “te quiero”, durante los primeros meses de relación, esto significa un montón, significa que estas muy entusiasmado con la relación, que pensás que puede llegar a ser el amor de tu vida y que ooooooobviamente la aprecias mas allá de lo físico. Si uno dice la misma frase cuando una chica siente que se merece un “te amo”, un “te quiero” significa para ella que te da lo mismo la relación que tienen que la que tenés con un compañero de trabajo que entro hace dos semanas o con el diariero de la esquina de tu casa.
Decir “te amo” para la interpretación femenina, implica un compromiso casi atemporal o eterno, que solo puede ser superado por un “te casarías conmigo?”. Implica, que es ella lo que más te importa en el mundo, que es, ya definitivamente, el amor de tu vida y que de ninguna manera vos podrías sentir algo ni cercano por otro ser humano. De lo que “lógicamente” ella deduce, sin admitir prueba en contrario, que vos preferís pasar y hablar las 24hs del día con ella, antes que ver a un amigo, salir a tomar algo con conocidos, ir a trabajar, mirar la tele, leer un libro, ir al baño o incluso pensar por vos mismo.
Y donde entra el “te quiero mucho”? Es acaso este conjunto de palabras un intermedio entre aquellos dos polos casi opuestos del “te quiero” y el “te amo”? A priori así parecería, pero nada mas alejado. El te quiero mucho para una mujer es la nada, el gris, el cero a la izquierda, es un boucher de 2x1 en Burger King que cuando llegas a la caja te das cuenta de que esta vencido. Cuando vos le decís a una chica te quiero mucho, por algún artilugio mental derivado de la genética, ella escucha “con vos esta todo bien pero no te amo y no te voy a amar”. El te quiero mucho es “mas que esto no me pidas” o el “para casamiento anda pensando en otro boludo”. Y dado que este blog esta echo por y para los solteros, recomendamos fuertemente, que nunca, pero nunca, le digas a una chica te quiero mucho. Decí te quiero, decí te amo (si te la bancas), o simplemente no digas nada, porque el día que le decís “te quiero mucho” a tu “pareja” es el día que empezó a buscar otro que le vuelva a dar esa esperanza de un “te amo” y porque no de un “te casarías conmigo”.
“bueno, esta bien pibe, me quedo claro que te quiero mucho no va, pero entonces?”
Desde la basta experiencia que marca a los autores de este blog (¿?¿??¡?) nos inclinamos por dos opciones que el soltero puede elegir para su expresión oral (literal) del amor.
Opción 1: Vos (si, vos) que seguramente te la das del mas recio de oeste, debes, como la mayoría, ser totalmente reticente a decir “te amo” hasta que ya no queda otra salida. Esto es un error, porque para cuando no te queda otra salida, esas palabras significan para ella aun mucho mas de lo que hubiesen significado antes, cuando ya era obvio.
La propuesta entonces es cambiar totalmente la estrategia y pasar al “te amo” compulsivo, quitarle valor a la frase, bastardearla, para que no signifique nada. Como funciona?
Ejemplo: Te acercas a una chica en un bar, le preguntas el nombre, le preguntas que hace de su vida y….. PUM!! le tiras un “Te amo!!” y ahí nomás, como quien no quiere la cosa (A.K.A: de queruza) le seguís hablando de otra cosa, del clima, de lo lindo que le queda el rojo, de que tu ex te dejo por tu mejor amigo, blabla.
Es vital seguir hablando de otra cosa, que el “te amo” no se convierta en un momento aparte, es decir, no des el tiempo que necesita una chica para escuchar lo que dijiste, pensarlo, razonarlo, pensar lo que te va a responder y decir “estas loco, borracho o tus viejos eran hermanos, tarado?”. Y si conseguís seguir de largo de esto y de ahi en mas tiras "te amo" aleatoriamente cada vez que la veas, tenés uno de los problemas mas grandes de la vida del soltero resueltos, el “te amo” pasa de ser tu mayor temor a tu carta de presentación. La expectativa que ella tiene por esta frase deja magicamente de existir, claro esta que no te salvas de "te queres casar conmigo?", pero con esto dos añitos tiras seguro.
Hacer la del te amo compulsivo no te va a hacer ganar mas chicas (excepto, devuelta, psicópatas del amor), pero vas a estarte haciendo un bien si la relación prospera y un bien a la comunidad del soltero.
Opción 2: Quedo claro que si bien la opción uno es la que va (osea es todo), es para arriesgados y poco tímidos. La segunda posibilidad para safar del terrible momento de no saber que responder a una chica que te mira a los ojos después de decirte “te quiero” o “te amo” es, desde el principio de la relación, responder siempre la misma frase, que te sirve para expresar desde un “te odio” hasta un “sos lo mejor que me paso en la vida después de las oreo bañadas en chocolate”, y obviamente esa frase comodín es “yo también”, diga lo que diga ella, ya automatizado, y casi antes de que termine de hablar, decís “yo también” (cualquier similitud con la frase “tenés razón mi amor” que usan personas casadas de dudosa felicidad amorosa es pura coincidencia) y sin casi esfuerzo resolvés tambien el problema.
lunes, 24 de agosto de 2009
martes, 7 de julio de 2009
Los colchones y la gripe A
Para dormir tranquilo nada como un buen colchón, es una frase que, lejos de ser un buen slogan de marca de rectángulos de gomaespuma, deberíamos tomar como un principio básico de la vida de los solteros y de los que no lo son tanto.
Cualquier persona que se encuentre en una relación estable, pase lo que pase y pase el tiempo que pase, nunca debe dejar de lado el trabajo de colchón.
El colchonerismo, en este ámbito, es todo acto que el hombre en pareja realice para conseguir o mantener otras mujeres, que en cualquier momento, ante un simple llamado telefónico (o sms, o mensaje de Messenger, o comentario de muro de facebook) estarían dispuestas, al menos, a ir a “tomar algo” con el cualquier Lunes a la noche.
Esta claro que para el “hombre relacionado” el colchonerismo no es una actividad fácil, pues requiere de una exesiva, aunque terriblemente útil, cantidad de trabajo y timming de la persona que lo desarrolla. Esto es así debido a que para conseguir una chica que se ponga en esta situación uno tiene solamente un par de opciones posibles. La más evidente es que uno mantenga una relación paralela con otra chica. Esto asegura el estado colchoneril, aunque al mismo tiempo requiere mucho tiempo y dedicación para que todo el sistema funcione sin demasiados problemas. Por un lado para que una no se entere de la otra y por otro lado para que otra acepte ser “la otra” indefinidamente. Lo que siempre es importante tener en cuenta, como una verdad de enciclopedia encarta, es que diga lo que te diga una mina, a la larga, ninguna se banca ser la segunda. Y cuando esta verdad se hace explicita es momento de comprar otro colchón.
La otra opción es lo que denominamos colchón puro, que se configura cuando uno tiene una relación con una chica en la que esta claro que los dos se darían, el histeriqueo es moneda corriente y esta todo dado para que estén juntos, pero de alguna forma u otra esa situación nunca se dio. Este formato es muy inestable porque, o bien no te bancas mas el histeriqueo desmedido y en algún momento convertís a esta situación en la primera opción, es decir, terminas cosechando lo que venias arando (arar parece mas trabajoso que sembrar), o bien la chica se aburre de que le tires bombas y te saques el turbante y deja de participar del juego para conseguir a otro que le de lo que se merece. La línea es delgada y difícil de no romper por mucho tiempo, pero conozco gente que mantuvo uno de estos por varios años.
Cualquiera de las opciones que elijas, si estas en la situación de noviazgo, a los fines de este post da lo mismo, mientras elijas alguna. No importa cuanto tiempo lleves de novio, no importa cuan enamorado pienses que estás, el colchón es algo que tarde o temprano vas a necesitar y si no lo tenés la situación se te va a complicar. El tiempo que uno dedica semanalmente (si si, porque esto no es joda, el buen soltero trabaja periódica y metódicamente) a la formación y mantenimiento de colchones, debe ser visto por el hombre como el pago del seguro del auto o de la obra social, donde claro esta que lo mejor seria no tener que recurrir a ellos, pero en el caso de tener que hacerlo, seria mortal no poder contar con ellos y uno agradece cada peso invertido.
Probablemente intentaras dilucidar que joraca tiene esto que ver con la gripe A, y la verdad es que mucho no, pero todo esto me surgió de la reflexión sobre la mediática pandemia, paso a explicar:
Los comentarios arriba descriptos intentan reflejar las típicas situaciones del colchón que la bibliografía sobre el tema (¿??¿¿¿¿???) hasta el momento solo identificaba para cuando uno esta en pareja. Sin embargo creo que tan importantes como aquellos, son los colchones que el “soltero literal” debe generar. Los colchones para el soltero literal son situaciones similares a las del “colchón puro” del “soltero actitudinal” u hombre en pareja, con la diferencia de que ahora estos quedan reservados para mujeres “teóricamente dables”, o dicho de otra forma, mujeres a las que en situaciones normales no les darías (o no trabajarías para hacerlo, porque que no, no se le dice a nadie) pero que en situaciones excepcionales claro esta que serian potables. Parecería que de más esta decir que para mujeres totalmente dables no tendría sentido el colchonismo cuando uno esta soltero, pues la acción parece lo más sensato.
Si uno no a pagado la cuota de su colchón y llega a una situación excepcional, su falta será tan o mas terrible para el soltero literal de lo que lo es para el soltero actitudinal.
Pero ¿cuales son estas situaciones excepcionales en las que uno necesitaría hacer uso de este tipo de colchones?
Enumeración no taxativa y cuasi científica (¿¿):
- Mas de un mes sin concreciones sexuales.
- Luego del rechazo de una chica que había implicado arduo trabajo y en la que se tenían muchas expectativas
- Los días Domingo cuando no hay torneo oficial de AFA o partido de la selección.
- Cualquier día, si te cruzaste por la calle con una ex novia o filito que estaba buena y ahora no te da ni la hora
- Cualquier día entre las 4 y las 8 de la mañana.
- Cualquier día en el que pensabas que ibas a salir con tus amigos y por alguna razón se suspendió.
- Los días Lunes y Martes, en general.
- Cualquier día en el que había partido de Copa Libertadores y/o Champions League y por alguna razón se suspendió.
- Cualquier día en el que hallas tomado al menos 3 bebidas de graduación alcohólica mayor a 30º.
- Cualquier noche, si se te callo la banda ancha o se te cortó el cable.
- Cualquier día, si todos tus amigos están en pareja y semi castrados.
- y finalmente, cualquier fin de semana, si la “hipeada” gripe A produjo un cierre general en todos los lugares festivos nocturnos a los que cualquier soltero en sus cabales suele acudir para desarrollar sus actividades.
Cualquier persona que se encuentre en una relación estable, pase lo que pase y pase el tiempo que pase, nunca debe dejar de lado el trabajo de colchón.
El colchonerismo, en este ámbito, es todo acto que el hombre en pareja realice para conseguir o mantener otras mujeres, que en cualquier momento, ante un simple llamado telefónico (o sms, o mensaje de Messenger, o comentario de muro de facebook) estarían dispuestas, al menos, a ir a “tomar algo” con el cualquier Lunes a la noche.
Esta claro que para el “hombre relacionado” el colchonerismo no es una actividad fácil, pues requiere de una exesiva, aunque terriblemente útil, cantidad de trabajo y timming de la persona que lo desarrolla. Esto es así debido a que para conseguir una chica que se ponga en esta situación uno tiene solamente un par de opciones posibles. La más evidente es que uno mantenga una relación paralela con otra chica. Esto asegura el estado colchoneril, aunque al mismo tiempo requiere mucho tiempo y dedicación para que todo el sistema funcione sin demasiados problemas. Por un lado para que una no se entere de la otra y por otro lado para que otra acepte ser “la otra” indefinidamente. Lo que siempre es importante tener en cuenta, como una verdad de enciclopedia encarta, es que diga lo que te diga una mina, a la larga, ninguna se banca ser la segunda. Y cuando esta verdad se hace explicita es momento de comprar otro colchón.
La otra opción es lo que denominamos colchón puro, que se configura cuando uno tiene una relación con una chica en la que esta claro que los dos se darían, el histeriqueo es moneda corriente y esta todo dado para que estén juntos, pero de alguna forma u otra esa situación nunca se dio. Este formato es muy inestable porque, o bien no te bancas mas el histeriqueo desmedido y en algún momento convertís a esta situación en la primera opción, es decir, terminas cosechando lo que venias arando (arar parece mas trabajoso que sembrar), o bien la chica se aburre de que le tires bombas y te saques el turbante y deja de participar del juego para conseguir a otro que le de lo que se merece. La línea es delgada y difícil de no romper por mucho tiempo, pero conozco gente que mantuvo uno de estos por varios años.
Cualquiera de las opciones que elijas, si estas en la situación de noviazgo, a los fines de este post da lo mismo, mientras elijas alguna. No importa cuanto tiempo lleves de novio, no importa cuan enamorado pienses que estás, el colchón es algo que tarde o temprano vas a necesitar y si no lo tenés la situación se te va a complicar. El tiempo que uno dedica semanalmente (si si, porque esto no es joda, el buen soltero trabaja periódica y metódicamente) a la formación y mantenimiento de colchones, debe ser visto por el hombre como el pago del seguro del auto o de la obra social, donde claro esta que lo mejor seria no tener que recurrir a ellos, pero en el caso de tener que hacerlo, seria mortal no poder contar con ellos y uno agradece cada peso invertido.
Probablemente intentaras dilucidar que joraca tiene esto que ver con la gripe A, y la verdad es que mucho no, pero todo esto me surgió de la reflexión sobre la mediática pandemia, paso a explicar:
Los comentarios arriba descriptos intentan reflejar las típicas situaciones del colchón que la bibliografía sobre el tema (¿??¿¿¿¿???) hasta el momento solo identificaba para cuando uno esta en pareja. Sin embargo creo que tan importantes como aquellos, son los colchones que el “soltero literal” debe generar. Los colchones para el soltero literal son situaciones similares a las del “colchón puro” del “soltero actitudinal” u hombre en pareja, con la diferencia de que ahora estos quedan reservados para mujeres “teóricamente dables”, o dicho de otra forma, mujeres a las que en situaciones normales no les darías (o no trabajarías para hacerlo, porque que no, no se le dice a nadie) pero que en situaciones excepcionales claro esta que serian potables. Parecería que de más esta decir que para mujeres totalmente dables no tendría sentido el colchonismo cuando uno esta soltero, pues la acción parece lo más sensato.
Si uno no a pagado la cuota de su colchón y llega a una situación excepcional, su falta será tan o mas terrible para el soltero literal de lo que lo es para el soltero actitudinal.
Pero ¿cuales son estas situaciones excepcionales en las que uno necesitaría hacer uso de este tipo de colchones?
Enumeración no taxativa y cuasi científica (¿¿):
- Mas de un mes sin concreciones sexuales.
- Luego del rechazo de una chica que había implicado arduo trabajo y en la que se tenían muchas expectativas
- Los días Domingo cuando no hay torneo oficial de AFA o partido de la selección.
- Cualquier día, si te cruzaste por la calle con una ex novia o filito que estaba buena y ahora no te da ni la hora
- Cualquier día entre las 4 y las 8 de la mañana.
- Cualquier día en el que pensabas que ibas a salir con tus amigos y por alguna razón se suspendió.
- Los días Lunes y Martes, en general.
- Cualquier día en el que había partido de Copa Libertadores y/o Champions League y por alguna razón se suspendió.
- Cualquier día en el que hallas tomado al menos 3 bebidas de graduación alcohólica mayor a 30º.
- Cualquier noche, si se te callo la banda ancha o se te cortó el cable.
- Cualquier día, si todos tus amigos están en pareja y semi castrados.
- y finalmente, cualquier fin de semana, si la “hipeada” gripe A produjo un cierre general en todos los lugares festivos nocturnos a los que cualquier soltero en sus cabales suele acudir para desarrollar sus actividades.
miércoles, 27 de mayo de 2009
Te quiero, te quiero mucho y te amo (parte 1)
Por algunas razones que no viene al caso analizar, hoy en día el soltero adolescente promedio suele tener reticencia a dos palabras que (duplica) son solamente palabras. Las frases “te amo” y “somos novios”, para la adolescencia masculina moderna, suelen dar mas temor que la frase “soy musulmán y llevo explosivos” en los vuelos comerciales de American Airlines.
Primero analicemos al noviazgo. Hay un momento gris, en toda relación que se esta formando, entre el “estamos saliendo” y el “somos novios”. Este incomodo tiempo dura desde que alguno de los dos piensa que están de novios, se mantiene mientras los dos piensan que están de novios pero no se animan a chequear si el otro piensa lo mismo, y finaliza cuando es tan evidente que se esta en un noviazgo que alguna pavada lo hace a alguno de los dos decirlo y al otro no objetarlo. Eh presenciado, vivido y escuchado muchas situaciones donde, durante este momento gris, el hombre no sabe si la persona con la que está piensa que “están saliendo” o “están de novios”. La forma de averiguarlo es fácil:
Si estas compartiendo una comida con ella y sus padres, Estas de Novio.
Si hablas (MSN no cuenta) todos los días, Estas de Novio.
Si te dijo que dejes de comprar preservativos porque ella esta tomando pastillas anticonceptivas, Estas de novio (o estas por tener un hijo, pero eso lo dejo para otro post).
Si duerme en tu casa mas de una vez a la semana, Estas de Novio.
Si la acompañas al cumpleaños/casamiento/ bar mitzva de cualquier cosa parecida a un pariente de ella, Estas de Novio.
Si pasas los domingos a la tarde con ella, Estas de Novio (parece una boludez pero es científico)
Si los sábados a la noche no vez a tus amigos, pero si la vez a ella, Estas de Novio.
Si te sugirió un lugar para que se vallan juntos las próximas vacaciones, Estas de Novio (o trabaja en turismo)
Si en el Facebook de ella dice “in relationship with” y tu nombre, Estas de Novio.
Si preferís verla que jugar al Winning Eleven, Estas de novio
Y finalmente, si no sabes si estas o no de novio, Estas de Novio.
Ahora, mas allá de estas aseveraciones de dudosa chequeabilidad (y no por eso menos ciertas) la pregunta es ¿Por qué nos cuesta decir que estamos de novios?. Bueno, hay muchos factores. Uno cree que cuando empieza a usar esta frase va a perder libertad, posibilidades, momentos y alegrías que solo se dan siendo soltero. Esto no es siempre asi, y eh aquí el primer mandamiento que este intento de blog arroja al ciberespacio SER SOLTERO NO ES UN ESTADO O CIRCUNSTANCIA, ES UNA ACTITUD PERMANENTE.
Paso a explicar la idea:
Yo tenía dos amigos (o amigos de un amigo, como prefieras). Por cuestiones de Copyright intelectual vamos a llamarlos Rómulo y Remo. Rómulo “estaba saliendo” con una chica hacia dos años. Obviamente como el era el John Travolta de su cuadra, ni loco le decía a esta chica que eran novios, para nada, estaban saliendo, “onda re free”. Romulito hablaba con esta chica todos los días, ella se quedaba a dormir en su dpto no menos de 3 veces a la semana, si o si veía a su chica una de las noches del fin de semana, si no lo hacia las 2. Los dos se dejaban claro entre si, hacia mucho tiempo, que no estaban con otras personas. Romu estaba bien con esta chica, era como un noviazgo, podía y no podía hacer todas las cosas que se pueden y no se pueden en un noviazgo, la única diferencia que tenia con esa situación era que de vez en cuando se comía una internada del tipo “porque no decís que somos novios? No estas enamorado de mi? Estas con otra?”. Cuando una chica te haga cualquiera de estas 3 preguntas solo hay una cosa segura, respondas lo que respondas no se va a quedar contenta.
Por otro lado, Remo disfrutaba de un noviazgo mas que quinquenal, y digo noviazgo porque asi lo expresaba el, desde casi el principio de su relación, hacia sus amigos y su compañera. Este muchacho no era exactamente lo que se dice la fidelidad caminando, sino mas bien todo lo contrario y mas de una vez supe que mantenía “alguna que otra” relación paralela. Extrañamente este chico siempre proponía, y le eran aceptadas, todo tipo de excusas cuasi insostenibles para poder seguir con su vida desenfrenada. Si en algún momento se veía inmiscuido en una situación de recriminación o reproche, respondía con frases mágicas que su amigo Rómulo ni tenia en su diccionario: “pero si yo te amo”, “mi novia sos vos” o “no se porque me decís esto, si estoy de novio con vos es porque es lo que quiero”.
Esta claro que ninguna de las dos situaciones descpritas es la ideal, pero lo que también esta claro, es que el hecho de no decir que se esta de novio, cuando claramente se lo esta, trae mas complicaciones que beneficios. Nada que vos no quieras va a cambiar diciéndole a una chica que esas de novio con ella y seguramente decirlo te va a ahorrar muchos planteos que no querés responder. Decir esta frase a una chica que la quiere escuchar implica que ella esté mas contenta y segura con la relación, esto deriva en mejores actitudes, menos control y menos reproches. Lo que vos hagas o dejes de hacer después de decir esta frase no es tema de este post, pero sea cual sea tu actitud al respecto (la del soltero o la del novio) las cosas se te van a hacer mas fáciles.
Primero analicemos al noviazgo. Hay un momento gris, en toda relación que se esta formando, entre el “estamos saliendo” y el “somos novios”. Este incomodo tiempo dura desde que alguno de los dos piensa que están de novios, se mantiene mientras los dos piensan que están de novios pero no se animan a chequear si el otro piensa lo mismo, y finaliza cuando es tan evidente que se esta en un noviazgo que alguna pavada lo hace a alguno de los dos decirlo y al otro no objetarlo. Eh presenciado, vivido y escuchado muchas situaciones donde, durante este momento gris, el hombre no sabe si la persona con la que está piensa que “están saliendo” o “están de novios”. La forma de averiguarlo es fácil:
Si estas compartiendo una comida con ella y sus padres, Estas de Novio.
Si hablas (MSN no cuenta) todos los días, Estas de Novio.
Si te dijo que dejes de comprar preservativos porque ella esta tomando pastillas anticonceptivas, Estas de novio (o estas por tener un hijo, pero eso lo dejo para otro post).
Si duerme en tu casa mas de una vez a la semana, Estas de Novio.
Si la acompañas al cumpleaños/casamiento/ bar mitzva de cualquier cosa parecida a un pariente de ella, Estas de Novio.
Si pasas los domingos a la tarde con ella, Estas de Novio (parece una boludez pero es científico)
Si los sábados a la noche no vez a tus amigos, pero si la vez a ella, Estas de Novio.
Si te sugirió un lugar para que se vallan juntos las próximas vacaciones, Estas de Novio (o trabaja en turismo)
Si en el Facebook de ella dice “in relationship with” y tu nombre, Estas de Novio.
Si preferís verla que jugar al Winning Eleven, Estas de novio
Y finalmente, si no sabes si estas o no de novio, Estas de Novio.
Ahora, mas allá de estas aseveraciones de dudosa chequeabilidad (y no por eso menos ciertas) la pregunta es ¿Por qué nos cuesta decir que estamos de novios?. Bueno, hay muchos factores. Uno cree que cuando empieza a usar esta frase va a perder libertad, posibilidades, momentos y alegrías que solo se dan siendo soltero. Esto no es siempre asi, y eh aquí el primer mandamiento que este intento de blog arroja al ciberespacio SER SOLTERO NO ES UN ESTADO O CIRCUNSTANCIA, ES UNA ACTITUD PERMANENTE.
Paso a explicar la idea:
Yo tenía dos amigos (o amigos de un amigo, como prefieras). Por cuestiones de Copyright intelectual vamos a llamarlos Rómulo y Remo. Rómulo “estaba saliendo” con una chica hacia dos años. Obviamente como el era el John Travolta de su cuadra, ni loco le decía a esta chica que eran novios, para nada, estaban saliendo, “onda re free”. Romulito hablaba con esta chica todos los días, ella se quedaba a dormir en su dpto no menos de 3 veces a la semana, si o si veía a su chica una de las noches del fin de semana, si no lo hacia las 2. Los dos se dejaban claro entre si, hacia mucho tiempo, que no estaban con otras personas. Romu estaba bien con esta chica, era como un noviazgo, podía y no podía hacer todas las cosas que se pueden y no se pueden en un noviazgo, la única diferencia que tenia con esa situación era que de vez en cuando se comía una internada del tipo “porque no decís que somos novios? No estas enamorado de mi? Estas con otra?”. Cuando una chica te haga cualquiera de estas 3 preguntas solo hay una cosa segura, respondas lo que respondas no se va a quedar contenta.
Por otro lado, Remo disfrutaba de un noviazgo mas que quinquenal, y digo noviazgo porque asi lo expresaba el, desde casi el principio de su relación, hacia sus amigos y su compañera. Este muchacho no era exactamente lo que se dice la fidelidad caminando, sino mas bien todo lo contrario y mas de una vez supe que mantenía “alguna que otra” relación paralela. Extrañamente este chico siempre proponía, y le eran aceptadas, todo tipo de excusas cuasi insostenibles para poder seguir con su vida desenfrenada. Si en algún momento se veía inmiscuido en una situación de recriminación o reproche, respondía con frases mágicas que su amigo Rómulo ni tenia en su diccionario: “pero si yo te amo”, “mi novia sos vos” o “no se porque me decís esto, si estoy de novio con vos es porque es lo que quiero”.
Esta claro que ninguna de las dos situaciones descpritas es la ideal, pero lo que también esta claro, es que el hecho de no decir que se esta de novio, cuando claramente se lo esta, trae mas complicaciones que beneficios. Nada que vos no quieras va a cambiar diciéndole a una chica que esas de novio con ella y seguramente decirlo te va a ahorrar muchos planteos que no querés responder. Decir esta frase a una chica que la quiere escuchar implica que ella esté mas contenta y segura con la relación, esto deriva en mejores actitudes, menos control y menos reproches. Lo que vos hagas o dejes de hacer después de decir esta frase no es tema de este post, pero sea cual sea tu actitud al respecto (la del soltero o la del novio) las cosas se te van a hacer mas fáciles.
domingo, 17 de mayo de 2009
Este Blog
A fines del año 1997 Claudio Paul Caniggia era contratado por Boca Juniors. El contrato que firmo disponía que “Cani” cobraría usd 40.000 por cada partido que jugase, aunque sea en parte. Esto implicaba que podría cobrar entre dos millones y cero dólares por año. Si hubiese cobrado los dos millones, hubiese sido el jugador mejor pago del plantel, y claro esta que el peor si no hubiese cobrado nada. El resto de los jugadores de Boca sabían exactamente, sin tener en cuenta los premios, cuanto cobrarían a fin de año.
Seguramente te estarás preguntando “y que joraca tiene que ver la política contractual de Boca hacia sus jugadores en la temporada 97/98 con la vida del soltero”. Bueno, casi nada y casi todo.
La vida del soltero es el contrato del Cani. El soltero se juega la suerte en cada partido, en cada fin de semana, cada vez que hay que salir a la cancha. En cada ocasión puede ser muy bien recompensado o directamente no llevarse nada, pero pase lo que pase, deberá volver a esforzarse para poder ser recompensado a la semana siguiente.
La vida del hombre en pareja es el contrato del jugador promedio del plantel. El sueldo no es ni el mejor ni el peor, pero es seguro, podes tener malos y buenos partidos y mientras que en el promedio de la temporada no des mucho menos de lo que se espera de vos, te llevas lo tuyo y renovas el contrato. Esta claro que mas de un jugador de salario fijo puede conseguir “otros ingresos” de cuestiones como publicidades, sponsors y demás, pero no es ese tipo de hombres con los que contrastamos al soltero, pues las reglas con las que estos se rigen están mas cerca de las de la soltería que de la pareja.
Lo que intento decir con esta metáfora de baja monta es que la vida del soltero tiene momentos excelentes, increíbles y soñados que probablemente no vivirías si estuvieses en pareja, como también tiene momentos lamentables, decadentes y denigrantes, que probablemente (duplica) no vivirías si estuvieses en pareja.
La idea de este blog es que, desde anécdotas, experiencias y opiniones, se ayude a minimizar las vivencias del segundo tipo y maximizar las del primero.
Seguramente te estarás preguntando “y que joraca tiene que ver la política contractual de Boca hacia sus jugadores en la temporada 97/98 con la vida del soltero”. Bueno, casi nada y casi todo.
La vida del soltero es el contrato del Cani. El soltero se juega la suerte en cada partido, en cada fin de semana, cada vez que hay que salir a la cancha. En cada ocasión puede ser muy bien recompensado o directamente no llevarse nada, pero pase lo que pase, deberá volver a esforzarse para poder ser recompensado a la semana siguiente.
La vida del hombre en pareja es el contrato del jugador promedio del plantel. El sueldo no es ni el mejor ni el peor, pero es seguro, podes tener malos y buenos partidos y mientras que en el promedio de la temporada no des mucho menos de lo que se espera de vos, te llevas lo tuyo y renovas el contrato. Esta claro que mas de un jugador de salario fijo puede conseguir “otros ingresos” de cuestiones como publicidades, sponsors y demás, pero no es ese tipo de hombres con los que contrastamos al soltero, pues las reglas con las que estos se rigen están mas cerca de las de la soltería que de la pareja.
Lo que intento decir con esta metáfora de baja monta es que la vida del soltero tiene momentos excelentes, increíbles y soñados que probablemente no vivirías si estuvieses en pareja, como también tiene momentos lamentables, decadentes y denigrantes, que probablemente (duplica) no vivirías si estuvieses en pareja.
La idea de este blog es que, desde anécdotas, experiencias y opiniones, se ayude a minimizar las vivencias del segundo tipo y maximizar las del primero.
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