Por algunas razones que no viene al caso analizar, hoy en día el soltero adolescente promedio suele tener reticencia a dos palabras que (duplica) son solamente palabras. Las frases “te amo” y “somos novios”, para la adolescencia masculina moderna, suelen dar mas temor que la frase “soy musulmán y llevo explosivos” en los vuelos comerciales de American Airlines.
Primero analicemos al noviazgo. Hay un momento gris, en toda relación que se esta formando, entre el “estamos saliendo” y el “somos novios”. Este incomodo tiempo dura desde que alguno de los dos piensa que están de novios, se mantiene mientras los dos piensan que están de novios pero no se animan a chequear si el otro piensa lo mismo, y finaliza cuando es tan evidente que se esta en un noviazgo que alguna pavada lo hace a alguno de los dos decirlo y al otro no objetarlo. Eh presenciado, vivido y escuchado muchas situaciones donde, durante este momento gris, el hombre no sabe si la persona con la que está piensa que “están saliendo” o “están de novios”. La forma de averiguarlo es fácil:
Si estas compartiendo una comida con ella y sus padres, Estas de Novio.
Si hablas (MSN no cuenta) todos los días, Estas de Novio.
Si te dijo que dejes de comprar preservativos porque ella esta tomando pastillas anticonceptivas, Estas de novio (o estas por tener un hijo, pero eso lo dejo para otro post).
Si duerme en tu casa mas de una vez a la semana, Estas de Novio.
Si la acompañas al cumpleaños/casamiento/ bar mitzva de cualquier cosa parecida a un pariente de ella, Estas de Novio.
Si pasas los domingos a la tarde con ella, Estas de Novio (parece una boludez pero es científico)
Si los sábados a la noche no vez a tus amigos, pero si la vez a ella, Estas de Novio.
Si te sugirió un lugar para que se vallan juntos las próximas vacaciones, Estas de Novio (o trabaja en turismo)
Si en el Facebook de ella dice “in relationship with” y tu nombre, Estas de Novio.
Si preferís verla que jugar al Winning Eleven, Estas de novio
Y finalmente, si no sabes si estas o no de novio, Estas de Novio.
Ahora, mas allá de estas aseveraciones de dudosa chequeabilidad (y no por eso menos ciertas) la pregunta es ¿Por qué nos cuesta decir que estamos de novios?. Bueno, hay muchos factores. Uno cree que cuando empieza a usar esta frase va a perder libertad, posibilidades, momentos y alegrías que solo se dan siendo soltero. Esto no es siempre asi, y eh aquí el primer mandamiento que este intento de blog arroja al ciberespacio SER SOLTERO NO ES UN ESTADO O CIRCUNSTANCIA, ES UNA ACTITUD PERMANENTE.
Paso a explicar la idea:
Yo tenía dos amigos (o amigos de un amigo, como prefieras). Por cuestiones de Copyright intelectual vamos a llamarlos Rómulo y Remo. Rómulo “estaba saliendo” con una chica hacia dos años. Obviamente como el era el John Travolta de su cuadra, ni loco le decía a esta chica que eran novios, para nada, estaban saliendo, “onda re free”. Romulito hablaba con esta chica todos los días, ella se quedaba a dormir en su dpto no menos de 3 veces a la semana, si o si veía a su chica una de las noches del fin de semana, si no lo hacia las 2. Los dos se dejaban claro entre si, hacia mucho tiempo, que no estaban con otras personas. Romu estaba bien con esta chica, era como un noviazgo, podía y no podía hacer todas las cosas que se pueden y no se pueden en un noviazgo, la única diferencia que tenia con esa situación era que de vez en cuando se comía una internada del tipo “porque no decís que somos novios? No estas enamorado de mi? Estas con otra?”. Cuando una chica te haga cualquiera de estas 3 preguntas solo hay una cosa segura, respondas lo que respondas no se va a quedar contenta.
Por otro lado, Remo disfrutaba de un noviazgo mas que quinquenal, y digo noviazgo porque asi lo expresaba el, desde casi el principio de su relación, hacia sus amigos y su compañera. Este muchacho no era exactamente lo que se dice la fidelidad caminando, sino mas bien todo lo contrario y mas de una vez supe que mantenía “alguna que otra” relación paralela. Extrañamente este chico siempre proponía, y le eran aceptadas, todo tipo de excusas cuasi insostenibles para poder seguir con su vida desenfrenada. Si en algún momento se veía inmiscuido en una situación de recriminación o reproche, respondía con frases mágicas que su amigo Rómulo ni tenia en su diccionario: “pero si yo te amo”, “mi novia sos vos” o “no se porque me decís esto, si estoy de novio con vos es porque es lo que quiero”.
Esta claro que ninguna de las dos situaciones descpritas es la ideal, pero lo que también esta claro, es que el hecho de no decir que se esta de novio, cuando claramente se lo esta, trae mas complicaciones que beneficios. Nada que vos no quieras va a cambiar diciéndole a una chica que esas de novio con ella y seguramente decirlo te va a ahorrar muchos planteos que no querés responder. Decir esta frase a una chica que la quiere escuchar implica que ella esté mas contenta y segura con la relación, esto deriva en mejores actitudes, menos control y menos reproches. Lo que vos hagas o dejes de hacer después de decir esta frase no es tema de este post, pero sea cual sea tu actitud al respecto (la del soltero o la del novio) las cosas se te van a hacer mas fáciles.
miércoles, 27 de mayo de 2009
domingo, 17 de mayo de 2009
Este Blog
A fines del año 1997 Claudio Paul Caniggia era contratado por Boca Juniors. El contrato que firmo disponía que “Cani” cobraría usd 40.000 por cada partido que jugase, aunque sea en parte. Esto implicaba que podría cobrar entre dos millones y cero dólares por año. Si hubiese cobrado los dos millones, hubiese sido el jugador mejor pago del plantel, y claro esta que el peor si no hubiese cobrado nada. El resto de los jugadores de Boca sabían exactamente, sin tener en cuenta los premios, cuanto cobrarían a fin de año.
Seguramente te estarás preguntando “y que joraca tiene que ver la política contractual de Boca hacia sus jugadores en la temporada 97/98 con la vida del soltero”. Bueno, casi nada y casi todo.
La vida del soltero es el contrato del Cani. El soltero se juega la suerte en cada partido, en cada fin de semana, cada vez que hay que salir a la cancha. En cada ocasión puede ser muy bien recompensado o directamente no llevarse nada, pero pase lo que pase, deberá volver a esforzarse para poder ser recompensado a la semana siguiente.
La vida del hombre en pareja es el contrato del jugador promedio del plantel. El sueldo no es ni el mejor ni el peor, pero es seguro, podes tener malos y buenos partidos y mientras que en el promedio de la temporada no des mucho menos de lo que se espera de vos, te llevas lo tuyo y renovas el contrato. Esta claro que mas de un jugador de salario fijo puede conseguir “otros ingresos” de cuestiones como publicidades, sponsors y demás, pero no es ese tipo de hombres con los que contrastamos al soltero, pues las reglas con las que estos se rigen están mas cerca de las de la soltería que de la pareja.
Lo que intento decir con esta metáfora de baja monta es que la vida del soltero tiene momentos excelentes, increíbles y soñados que probablemente no vivirías si estuvieses en pareja, como también tiene momentos lamentables, decadentes y denigrantes, que probablemente (duplica) no vivirías si estuvieses en pareja.
La idea de este blog es que, desde anécdotas, experiencias y opiniones, se ayude a minimizar las vivencias del segundo tipo y maximizar las del primero.
Seguramente te estarás preguntando “y que joraca tiene que ver la política contractual de Boca hacia sus jugadores en la temporada 97/98 con la vida del soltero”. Bueno, casi nada y casi todo.
La vida del soltero es el contrato del Cani. El soltero se juega la suerte en cada partido, en cada fin de semana, cada vez que hay que salir a la cancha. En cada ocasión puede ser muy bien recompensado o directamente no llevarse nada, pero pase lo que pase, deberá volver a esforzarse para poder ser recompensado a la semana siguiente.
La vida del hombre en pareja es el contrato del jugador promedio del plantel. El sueldo no es ni el mejor ni el peor, pero es seguro, podes tener malos y buenos partidos y mientras que en el promedio de la temporada no des mucho menos de lo que se espera de vos, te llevas lo tuyo y renovas el contrato. Esta claro que mas de un jugador de salario fijo puede conseguir “otros ingresos” de cuestiones como publicidades, sponsors y demás, pero no es ese tipo de hombres con los que contrastamos al soltero, pues las reglas con las que estos se rigen están mas cerca de las de la soltería que de la pareja.
Lo que intento decir con esta metáfora de baja monta es que la vida del soltero tiene momentos excelentes, increíbles y soñados que probablemente no vivirías si estuvieses en pareja, como también tiene momentos lamentables, decadentes y denigrantes, que probablemente (duplica) no vivirías si estuvieses en pareja.
La idea de este blog es que, desde anécdotas, experiencias y opiniones, se ayude a minimizar las vivencias del segundo tipo y maximizar las del primero.
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